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El liderazgo: ¿Nace o se hace?

Tratar de resolver el enigma sobre el liderazgo, si nacen o se hacen, sería como entrar en el eterno debate sobre quién fue primero ¿el huevo a la gallina? Puesto que es algo muy subjetivo y va a depender grandemente de las percepciones personales, así como de la experiencia propia.

Un gran porcentaje de personas nacen con ciertas habilidades que les permiten desarrollar liderazgo sobre las demás con mayor facilidad que otras, mientras que otras personas fortalecen sus debilidades y se construyen a sí mismos, dando ejemplo de perseverancia y optimismo, lo cual les permite dar un pequeño, pero potente salto al liderazgo.

Sin embargo, el objeto de este post es acercarnos a la realidad, haciendo el esfuerzo por descubrir el enemiga del que tanto se ha hablado. Pero antes, es necesario romper algunos paradigmas que se generan en torno al tema.

El primero es que el tema del liderazgo siempre ha brillado a la luz del positivismo y de la motivación hacia el éxito, pero muy pocos piensan que en realidad el liderazgo es una cuestión de actitud ante la vida que se contagia a otros y por lo tanto, puede utilizarse para bien o no.

Si lo piensa con detenimiento notará que muchos niños y adolescentes usan sus habilidades de liderazgo para hacer travesuras y meterse en líos. De hecho, algunos adultos, nunca dejan de usarlo sólo para ello. Lo que indica que un liderazgo mal canalizado es tan negativo y destructivo como cualquier otra herramienta.

El segundo apunta hacia las características de un líder. Como ya se mencionó anteriormente ser líder tiene que ver con una actitud ante la vida, de forma positiva o no. Lo cual indica que las características principales del liderazgo son de tipo psicológicas, con ciertas vinculaciones sociales. Ya que una persona altamente social y carismática tiene las mismas opciones de liderazgo que una persona tímida pero con gran influencia sobre los demás por el poder de sus palabras.

Aquí la diferencia entre un líder y un charlatán. Un líder mueve masas porque tiene la experiencia que le ayuda a sacar lo mejor de los demás y ver oportunidades en todas las situaciones, es decir es empático, saber ponerse en el lugar de los demás. El charlatán tiene poder de oratoria y carisma, pero con muy poco dominio de situaciones reales.

Ahora bien, tras este breve recorrido podemos inferir que un líder al ser una persona que ha desarrollado una actitud ante la vida para resolver situaciones y lograr sus objetivos, que siempre está en constante evolución y por tanto se reta a sí mismo, o en ocasiones se ve retado por lo demás, para enfrentar sus propios paradigmas y crear unos nuevos. Lo que es igual a decir que se ha creado a sí mismo.

Un líder puede nacer con ciertas habilidades o no, pero en definitiva su motivación al logro será clave para forjar su propia personalidad, para mejorarse a sí mismo, con ayuda de ciertos mentores en el camino o de forma autodidacta, lo cual indica que en definitiva un líder se hace así mismo.