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¿Cómo podemos generar experiencias positivas para nuestros empleados?

Mi experiencia en la gestión de empresas me ha dejado muy claro que todo año que comienza es una oportunidad para hacer mejoras, reacomodos necesarios en cualquier empresa. Y este año en particular que comenzamos, la atención a los empleados es fundamental tenerla muy en cuenta para los cambios que contemplemos.

Todos hemos ganado una experiencia sui generis con la pandemia, sobre todo en la administración de empresas. Esto nos debe hacer valorar más y mejor el talento de nuestro personal. Pues, sé de empresas que perdieron a figuras claves de su nómina en un momento tan difícil, como lo fue el inicio de las restricciones sanitarias y las cuarentenas.

Pero también sé de otras que lograron resistir mejor a los embates del huracán covid-19, junto a todos sus empleados. Y son estas empresas las que hoy siguen luchando por el país que queremos.

Tengamos presente lo siguiente: los empleados son nuestros mejores colaboradores. Y precisamente por esto, la empresa también se debe a ellos, como a la productividad. Pero sin ellos allí, difícilmente se dé lo  otro. Ya lo vimos en las  primeras fases de la pandemia.

Teniendo esto en cuenta, hoy, la experiencia del empleado dentro de una empresa debe ser parte de las prioridades dentro del ajuste interno que debamos hacer en nuestra compañías. 

empleados motivados

¿Cómo? ¿Por dónde empezar? Primero, por la facultad más distintiva de los humanos, la comunicación. Esta comunicación no tiene que ser programada, agendada, con una fecha y un lugar a donde todos irían a reunirse como una especie de mitin. No, tiene que ser espontánea. En el saludo del buenos días, en las conversas breves en el ascensor o en el pasillo de tal o cual departamento. Son en esos casos donde podemos auscultar mejor la experiencia de los empleados en la empresa.

Todo esto sirve para tomar pulso del ambiente empresarial, pero también de la identificación que tienen nuestros colaboradores con él; ¿son receptivos con las nuevas ideas; con los nuevos cambios y procesos? O, por el contrario ¿muestran desagrado, resistencia? Estas posibilidades están abiertas. Después de todo, una compañía se define también por un tipo de identidad que le otorga un tipo de cultura empresarial. Pero siempre toda esta creación debe ser lo más empática posible con nuestra nómina de trabajadores.

Entonces, mejorar la relación entre empleados y empresas pasa por generar experiencias positivas para nuestro talento humano. Porque después de todos estos años de empresario, puedo decir categóricamente que al tener empleados felices construimos relaciones de fidelidad y lealtad a la empresa,  en las que todos crecemos juntos.