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Desafíos para la gestión empresarial post Covid-19

Henos aquí en otro año más, en apariencia. Y digo en apariencia porque hemos sobrevivido a un año que nunca comenzó.  Una especie de holocausto que, sin duda alguna, afectó todos los órdenes de nuestra vida, y en particular de la gestión empresarial en Honduras; lo que da muestra de nuestra resiliencia empresarial.

No obstante, como si de una secuela de ciencia ficción se tratara, aún nos quedan retos y desafíos que superar en la organización empresarial; remanentes todos del Covid-19, que al parecer nos acompañarán en todo lo que resta del año en curso. 

Es por esto, que hoy me gustaría compartir algunas reflexiones sobre cuáles son estos retos para la gestión y administración de una empresa en este 2021, pero también de las herramientas que podemos desarrollar para hacer frente a posibles adversidades y hacer que sea un año exitoso para todos.

La gestión empresarial en el 2021, factores a tener en cuenta

Escasez e imposiciones fiscales

Previo a  que se comenzara a hablar de la nueva normalidad, ya muchos empresarios y colegas allegados veíamos indicios que apuntaban a cambios puntuales dentro de la organización empresarial

El más evidente ha sido el acoplamiento de la telemática y, seguidamente, de internet en los procesos de trabajo generando modelos de negocios nuevos.

Pero, otros cambios de carácter más económicos señalaban lo que a mi parecer se puede resumir en una palabra clave que describe nuestra situación actual: escasez. Y que, hoy lo vemos mejor, se ha acentuado con la pandemia mundial. 

En efecto, cuando hablo con otros empresarios informados en temas económicos, concuerdo en que los instrumentos tradicionales de endeudamiento para las empresas serán más reducidos en este 2021, porque los bancos centrales deberán hacer ajustes según ciertas imposiciones fiscales.

Plazas bursátiles

Por otra parte, las plazas bursátiles que veíamos seguras para la inversión ya no lo parecerán tanto; el crudo que representaba uno de los  mercados sólidos -por ejemplo-  sigue y seguirá estancado. 

Asimismo debemos empezar a abandonar aquella creencia en un mercado de masas robustecido. Hablamos de un efecto dominó que empieza en la economía mundial y permea el resto de sectores económicos.

Momentos de pensar y analizar

Más que alarmarnos, creo que estamos en momentos de pensar más y hacer menos. En mi caso, procuro reunirme con mis colaboradores para pensar juntos las claves a considerar en la administración empresarial del año que comienza.

Mientras mayor información manejemos, mejor. Pero este conocimiento no está archivado e inmutable en nuestros ordenadores. La realidad está cambiando a pasos acelerados. Y esto nos empuja a construir un conocimiento colectivo y de primera fuente. Aquí la importancia abrir la comunicación con nuestros socios, colaboradores, etcétera. Y todo apunta que tanto la salud como la economía irán muy de cerca en este año. 

Salud y economía  deben ser claves en la gestión empresarial

Desafio empresarial

En efecto, con la llegada de la pandemia no es difícil imaginar que nuestra cultura empresarial irá mutando y tendremos que asumir nuevas formas know-how. Y la verdad es que esto es algo que nunca nos ha abandonado, como empresarios. Siempre la gestión de empresas debió actualizar sus procesos de trabajo, pero en tiempos tan cambiantes como el de ahora, esto se ha convertido en una urgencia. 

Desfragmentación del trabajo

Por ejemplo, en la práctica empresarial más tradicional, recuerdo, la gestión de los recursos  y su disposición eran administrados de forma centralizada. Dominamos todas las fases de producción, una a una. Sin embargo, fenómenos como la globalización y la pandemia han impuesto aún más las formas de trabajo dispersas, que ya muchos economistas advertían hace décadas.

Creo que el cuento de Leonard Read ilustra esa imagen de lo que será este 2021 en lo que refiere a la administración empresarial con el siguiente fragmento de su famoso cuento alegórico Yo, el lápiz:

«No hay un solo individuo entre todos esos millones de seres, incluyendo al presidente de la compañía de lápices, que contribuya a mí elaboración más que con una infinitesimal parte de conocimiento o know-how . La única diferencia que existe entre el minero que extrae el grafito en Ceylán y el leñador de Oregon está en el tipo de know-how que ambos poseen. Ni el minero ni el leñador pueden ser dejados de lado».

Así es, en lo que a mí respecta, el mundo de la producción será cada vez más descentralizado, la tercerización de fases de producción bien podrían hacerse con más frecuencias, sin que nadie domine realmente todo el modelo de negocio de pies a cabeza. 

Esto, sin embargo, puede traer nuevas oportunidades en nichos donde se necesite una particular especialización, porque ya no habrá un centro de gobierno de la producción, sino nichos; no habrá un mercado de masas, sino segmentos, y así sucesivamente, a lo que toda gestión empresarial deberá adaptarse.

Salud psíquica

Más allá de los factores técnicos también me gustaría aconsejar, que tengamos más presente al ser humano, el estado psíquico de nuestro talento humano. Pues, escucho en mi círculo de allegados algo de pesimismo sobre nuestra recuperación estructural de la vida y las finanzas. Es decir, pienso que una estrategia del cuidado  debe ir hacia dos frentes, a saber, el de la salud física (prevención del contagio…) y la salud psíquica, que se  manifiesta en desesperanza ante el futuro.

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Entonces, la gestión empresarial debe hacerse más comunicativa y humana en este 2021, para construir redes de contactos en toda la estructura empresarial que velen por este proceso complejo que nos afecta, pero también -y sobre todo- de los caminos a la recuperación posible y viable que entre todos podemos comenzar a allanar.

Este binomio estará muy aparejado  este año que comienza. La salud y la economía serán, además de un desafío para la gestión empresarial, los motores de la recuperación que necesitamos comenzar ya. Es el año de implementar estrategias en torno a la bioseguridad, la motivación personal para lograr la recuperación efectiva de nuestra productividad.