zona-de-confort

“La zona de confort”: el terror de las nuevas generaciones

La zona de confort es un estado mental de satisfacción y comodidad que evita rozar o aventurarse a cruzar los propios límites, por lo que con el tiempo generará un estancamiento en el crecimiento personal y profesional.

En sí misma, la zona de confort no es negativa. Lo contraproducente es mantenerse en ella por mucho tiempo, tolerar situaciones negativas por miedo a explorar otras opciones o perder la credibilidad en sí mismo por temor a realizar cosas nuevas, bajo el esquema mental del “yo no puedo” o “yo no sé”.

Temerle o huir constantemente de la zona de confort, también representa un problema, puesto que ella se compone de hábitos familiares con los que se establece fácil conexión, por ende si acostumbra a cambiar de empleo, pareja, casa, viajar por el mundo, y relacionarse con muchas personas pero con ninguna establece una relación profunda, sincera y durable, entonces esta ya se ha vuelto una zona de confort, y por ende tendrá un efecto en usted desmotivador y rutinario.

El gran temor que ella infunde, está íntimamente ligado a los efectos negativos que produce: desmotivación, apatía, depresión, sentirse a la deriva o perder el entusiasmo de la vida, son quizás algunos de los más graves.

Hay que entender que el ser humano por naturaleza busca adaptarse a las situaciones y hacer del ambiente que le rodea un lugar plácido para su estancia. Lo explica porque nadie puede mantenerse por mucho tiempo fuera de su zona de confort y porque es necesario salir de ella de vez en cuando.

Aunque sus beneficios pueden ser varios como: fortalecer el carácter, incrementar la creatividad, ganar autoconfianza y autocontrol, motivar el desarrollo personal, aumentar el banco de relaciones y sumar nuevas experiencias. El reto, de salir de ella, no es nada fácil.

Pero no te angusties, los expertos aseguran que en compañía es más sencillo salir de la zona de confort por lo que recomiendan rodearse de personas altamente competitivas que lo motiven a retarse a sí mismo, lo acompañen o guíen en el proceso, para que de esta manera sea más fácil afrontar los retos que ello representa.

Para salir de la zona de confort en definitiva requiere hacer o intentar cosas nuevas de manera gradual. Si usted es un poco más aventurero y requiere de mayor adrenalina, puede intentar salir de su zona de confort de formas más radicales, como: cambiando de empleo, salir de viaje, o practicar deportes extremos. Lo importante es que decida dar el paso, y empiece a hacerlo. Recuerde que su lugar de confort siempre está ahí para volver, únicamente luego de haber ganados sus propias victorias.